Con niños en casa, la prudencia manda: menos concentración, menos tiempo de difusión y siempre la etiqueta por delante.
Principios básicos
- Nunca se aplican aceites esenciales puros sobre la piel de un niño: se diluyen en un aceite portador.
- Se evitan por completo las mucosas, el contorno de ojos y la zona del rostro en los más pequeños.
- Los frascos se guardan cerrados y fuera de su alcance.
- Ante cualquier duda, consulta con el pediatra antes de usarlos.
Dilución orientativa
Las referencias habituales en divulgación de aromaterapia sitúan la dilución infantil muy por debajo de la de un adulto: en torno al 0,5-1 % frente al 2-3 % habitual en personas adultas. En la práctica, 1 % equivale aproximadamente a 1 gota de aceite esencial por cada 5 ml de aceite portador, como el aceite portador V-6.
Los productos ya formulados para niños, como los roll-on de la línea KidScents, vienen prediluidos: no hay que rebajarlos más.
Difusión con niños en casa
- Ciclos cortos e intermitentes, no difusión continua.
- Habitación ventilada y difusor fuera de su alcance.
- Menos gotas de las que usarías para ti.
- Con bebés, lactantes o menores con afecciones respiratorias, consulta antes con el pediatra.
Prueba de tolerancia
Antes del primer uso, aplica una pequeña cantidad de la mezcla ya diluida en el antebrazo y espera 24 horas. Si aparece enrojecimiento, picor o cualquier molestia, retira el producto con un aceite vegetal y suspende el uso.
Cuándo no usarlos
Evítalos ante piel lesionada o irritada y suspende su uso si el niño está en tratamiento, salvo indicación de un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden ingerir?
No administres aceites esenciales por vía oral a un niño sin indicación expresa de un profesional sanitario.
¿Y en la bañera?
Los aceites esenciales no se disuelven en agua. Si se usan, debe hacerse mediante un producto formulado para el baño.
¿Qué hago si entra en contacto con los ojos?
No uses agua: retira con un aceite vegetal limpio y acude a un profesional sanitario si la molestia persiste.
Contenido divulgativo de carácter general. No sustituye en ningún caso el consejo del pediatra ni de otro profesional sanitario.
